lunes, 22 de febrero de 2021

El Empréstito de Baring Brothers

El Empréstito Baring fue el primer préstamo formal tomado por la Provincia de Buenos Aires. En 1824, durante el gobierno de Martín Rodríguez, los Ministros de Gobierno y Hacienda, Bernardino Rivadavia y Manuel José García, gestionaron el empréstito con la Casa Baring Brothers de Londres. El mismo estaba destinado a la construcción de obras de infraestructura en el territorio bonaerense, las cuales finalmente no se llevaron a cabo, enriqueciéndose los acreedores y los funcionarios y comerciantes de nuestras tierras. La operación constituía un requisito explícito para el reconocimiento de la independencia de las Provincias Unidas del Río de la Plata por parte del Reino Unido de Gran Bretaña. 

El Empréstito Baring sirvió para consolidar la alianza de la burguesía comercial anglo-porteña y la Corona Británica, iniciando el pacto neo-colonial que se extendería por décadas hasta los años cuarenta del siglo XX. Fue el punto de partida del endeudamiento externo argentino.

Este empréstito constituyó una doble estafa. Por un lado, a la provincia de Buenos Aires por parte de un grupo de funcionarios y comisionistas. Por otra parte, a un conjunto de provincias que debieron destinar cuantiosos recursos por decenas de años para cancelar una deuda de la que no vieron un solo peso. En palabras del historiador Felipe Pigna “El empréstito Baring fue una estafa al Estado, primero provincial y luego nacional” (Pigna, 2004; pp. 85)

El crédito contraído por la provincia de Buenos Aires para la construcción de su puerto, para el establecimiento de pueblos en la campaña y ciudades en la costa entre Buenos Aires y Patagones, y para la provisión de aguas corrientes a la capital (ley de 19 de agosto de 1822) no llegaría nunca a su destino.


Bono de Baring Brothers.

Empréstito firmado.


Agustina Jury Sandes